El Banquete
Durante el siglo XIX y principios del XX los banquetes fueron acontecimientos no sólo sociales, sino también de vida política. Los políticos y hombres de negocios muchas veces preferían discutir sus asuntos en estas instancias, entre deliciosas preparaciones gastronómicas, licores y cigarrillos, que en las frías salas del Congreso Nacional.
La mayoría de los banquetes se realizaba en honor a diplomáticos, chilenos o extranjeros, políticos de trayectoria, miembros del Gobierno o de las Fuerzas Armadas, o bien, a artistas. El banquete giraba en torno a la comida, que se servía en medio de un ceremonial muy estricto. La moda que predominaba en Chile en esa época era la francesa, la cual establecía el servicio de cinco o seis platos, además de variados postres y licores. El protocolo indicaba que el anfitrión debía sentarse en el lugar de máxima importancia, a su derecha se sentaba el homenajeado, y a continuación, los restantes invitados en orden de importancia. El ofrecimiento del banquete, en el que se destacaban los meritos del homenajeado, constituía un elemento muy importante, así como la respuesta que debía dar el festejado, discursos que muchas veces causaban grandes efectos políticos o diplomáticos.
Frente a cada puesto se encontraba el Menú del banquete, escrito en francés, que informaba a los comensales cuáles serían los manjares que se les ofrecerían en esa ocasión. Cada Menú era una pequeña obra de arte, que llevaba inscrito el nombre o los símbolos patrios de los homenajeados en la fiesta. El Menú es el único recuerdo que los banquetes han dejado a las futuras generaciones. Gracias a ellos, podemos conocer cómo eran las costumbres y las formas sociales de aquellas personas que dirigían los destinos del país. Podemos saber cuáles eran los gustos de la época, pero también a quiénes homenajeaban y por qué razón. Los banquetes eran una interrupción del espacio cotidiano, pues los invitados debían vestirse especialmente para la ocasión y observar las normas sociales. Pero, por sobre todo, fueron instancias en donde se mezclaba lo público con lo privado: las disputas políticas con las buenas maneras, las alianzas parlamentarias con los compromisos familiares y los futuros noviazgos, la ausencia total de la mujer en el Congreso con su indispensable y reluciente presencia en los salones.
Texto e investigación: Javiera Errázuriz Tagle
Cartas de un héroe 1881-1882 Arturo Pérez Canto Batalla de La Concepción
La Guerra del Pacífico ha quedado en la memoria de los chilenos como una gran gesta nacional. Nuestro Ejército venció a la alianza peruano – boliviana y en las batallas se forjaron héroes como Arturo Prat, Manuel Baquedano y muchos otros. Sin embargo, miles de anónimos soldados chilenos tuvieron que sortear las penurias y dificultades propias de una guerra.
Hacia 1879 la situación económica en Chile no era la mejor, por ende los integrantes del ejército y sus pertrechos habían sido constantemente reducidos producto de la disminución del presupuesto de Defensa. Mientras Perú y Bolivia movilizaban conjuntamente caso 120 mil reservistas, Chile apenas alcanzaba los 50 mil. [1] En vista de la escasez de soldados, el Gobierno Chileno dispuso el enrolamiento militar de jóvenes no menores a 16 años. El estallido de guerra causó un fervor enorme entre los chilenos, especialmente entre los jóvenes, que en masa se alistaron en el Ejército.
Los soldados y sus oficiales se dirigían al Norte, deficientemente apertrechados para la dureza del clima del desierto y la dificultad de sus actividades en territorio ocupado. En diversos puntos se organizaban campamentos, que iniciaban sus rutinas a las cinco de la mañana con el toque de diana. Luego se realizaban ejercicios militares que duraban de 6 de la madrugada a 10:30, hora en que se les daba de comer. Los ejercicios continuaban entre las 14 y las 17:30 horas y a las 20 horas los soldados comían y se iban a dormir.[2] Luego de acantonarse en el Norte, grupos de soldados fueron enviados a Lima. Entre ellos estaba el subteniente Arturo Pérez Canto, quien, en 1880, se había trasladado desde Valparaíso a Arica y desde allí a Tacna, siguiendo al regimiento Chacabuco. Cuando Pérez Canto se unió al Ejército apenas tenía 16 años de edad. [3]
[1] Carlos Donoso y Ricardo Couyoumdjian, De soldado orgulloso a veterano indigente. La Guerra del Pacífico. En Historia de la vida privada en Chile, tomo 2, Cristián Gazmuri y Rafael Sagredo (editores), Ediorial Taurus, Santiago, 2006, p. 237.
[2] Ibid, p. 246
[3] www.igm.cl
LA CIUDAD MODERNA
FIN DEL SIGLO XIX
El Presidente José Manuel Balmaceda reaccionó declarando, en una Proclama pública del 7 de enero de 1891 que, dada la situación de ingobernabilidad producida, se renovaban las mismas leyes sobre esa materia dictadas el año anterior. Los partidos de la oposición respondieron con el Manifiesto de los Representantes del Congreso a bordo de la Escuadra, desconociendo las facultades del poder ejecutivo. Balmaceda, el 11 de febrero de 1891, ordena la inmediata clausura del Congreso Nacional. Comenzaba así una guerra civil, que duraría seis meses y costaría la vida a cerca de 10.000 chilenos, en una población de más de dos millones y medio de habitante .
Tras las batallas de Concón y Placilla que otorgó el triunfo a las fuerzas congresistas, el Presidente Balmaceda reconoció su derrota y dimitió de su cargo el 29 de agosto de 1891, entregando el mando del país al general Manuel Baquedano. Ese mismo día se dio comienzo a un violento saqueo a las residencias de destacados balmacedistas, en la ciudad de Santiago y otras ciudades. La tragedia que dividió al país finalizó con el suicidio del Presidente Balmaceda, el mismo día que finalizaba su mandato constitucional.
LA GUERRA DEL PACIFICO
LA VIDA REPUBLICANA
NEOCLASICISMO AMERICANO
INDEPENDENCIA DE CHILE
ARTES DECORATIVAS
EL ARTE VIRREINAL
El arte Virreinal tiene como principal objetivo catequizar y enseñar el dogma de la religión católica a los indígenas; con este fin emplean principalmente los grabados, estampas y esculturas europeas de españoles, italianos y flamencos, que son traídas para abastecer las necesidades religiosas y estéticas de los soldados, gracias a la política de importación y el compromiso misional ratificado por el papa Alejandro VI, mediante la Bula Inter Coetera, que establece que la corona contribuye con un tercio al envío de objetos de culto y a las construcciones religiosas que se realizan en América.
LA INFLUENCIA EUROPEA
TALLERES DE ARTE VIRREINAL
ESCUELA CUZQUEÑA
ESCUELA QUITEÑA
La pintura Quiteña se caracterizó por el uso de una paleta de colores ocre y colores fríos más cercana a la europea, utiliza grandes espacios abiertos y trabaja la figura humana en perspectiva lineal. Las máximas figuras de la pintura Quiteña fueron el Pintor Miguel de Santiago (1626-1706), Nicolás Javier de Goribar en el siglo XVII y Bernardo Rodríguez con Manuel Samaniego en el siglo XVIII.
Tras la ratificación del Concilio de Trento que aprueba el destino y el uso de las imágenes religiosas con el fin de promover la fe católica, Quito se convierte en el principal centro de producción de imagineria hispana en conjunto con México. Los temas principales que representó fueron el nacimiento de Cristo, las figuras de Jesús y las distintas advocaciones de María. En Quito cabe destacar la figura de Bernardo de Legarda y Manuel Chili, llamado Caspicara .
ESCUELA ALTOPERUANA
LA CONQUISTA ESPAÑOLA
EL ARTE PREHISPANICO
Es realizada por artesanos que trabajan para las elites religiosas y que tienen la misión de relatar a través de la arquitectura, la cerámica, el textil, el arte plumario, la orfebrería y la pintura, los grandes mitos que dan origen a su cultura.
En la zona de los Andes, el arte Prehispánico se caracteriza en general, por el desarrollo de formas de representación, que van desde la abstracción geométrica simbólica, a las formas figurativas realistas, las que permitieron la comprensión por parte de los indígenas, de las imágenes religiosas traídas por lo españoles.
Museo de Maipú accesible desde las bibliotecas
Jueves, 29 de Junio de 2006, portal dibam.cl
El Museo del Carmen donó a las bibliotecas públicas de la Región Metropolitana un disco compacto que muestra las colecciones patrimoniales que exhibe el museo. A través de imágenes y textos nos permite ubicar los objetos en su contexto histórico y geográfico.
Una mirada a la Historia se titula el disco compacto que editó el Museo del Carmen de Maipú y que fue donado a 50 bibliotecas públicas que conforman la Red de la Región Metropolitana. Además recibirán este material las bibliotecas o Centros de Recursos para el Aprendizaje, CRA, de las escuelas básicas. El contenido de este cd está dividido en cinco partes: Historia del Museo, Colecciones, Una mirada a la historia, Un fragmento del tiempo y Bibliografía. Asimismo, se pueden realizar búsquedas temáticas y acompañarse con música de la época interpretada por el Conjunto Madrigale de la Universidad de Playa Ancha. La sección colecciones despliega imágenes y textos descriptivos de las reliquias de los Padres de la Patria, documentos históricos, imaginería, carruajes, objetos religiosos, archivo fotográfico y cerámica precolombina. La entrega de este material estuvo a cargo del Director del Museo del Carmen, Germán Domínguez y la ceremonia se realizó en el gabinete de la Directora de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam), Nivia Palma. Participaron además el Subdirector de Bibliotecas Públicas, Ricardo López y la Coordinadora Nacional de Bibliotecas Escolares, Constanza Mekis.
Museo del Carmen; gastronomía histórica

jueves, 14 de septiembre de 2006, portal maipú.cl
En el marco de las celebraciones de Fiestas Patrias, el Museo del Carmen del Santuario Nacional de Maipú, inauguró una exposición que da cuenta de los detalles sobre las comidas y banquetes que se servían hace más de cien años en nuestro país.A través de manuscritos, copas y utensilios de vajilla entre otras piezas únicas, el visitante puede adentrarse en los códigos y costumbres de fines del siglo XIX y principios del XX. De esta forma es posible entender la importancia del banquete como un rito y acontecimiento social; en torno al cual los políticos y hombres de negocios preferían discutir sus asuntos, entre deliciosas degustaciones gastronómicas, licores y cigarrillos. Diplomáticos, uniformados nacionales o extranjeros; además de prelados y funcionarios de gobierno, eran los comensales y homenajeados más frecuentes de este tipo de eventos, los que por cierto eran regidos por un riguroso protocolo.La muestra estará abierta hasta el próximo sábado 30 de Septiembre en el Museo del Carmen, a un costado del Santuario Nacional de Maipú. Los horarios de visita son de martes a viernes durante la mañana, y los fines de semana en doble jornada. El valor de las entradas es de $500 pesos para adultos y $250 para niños.
CD del Museo del Carmen
martes, 18 de abril de 2006, portal maipú.cl
Con una exhibición a cargo del director del Museo del Carmen, Germán Domínguez, se lanzó el CD room del museo elaborado como herramienta pedagógica para colegios, direcciones municipales, centros de archivos, bibliotecas y museos de la región Metropolitana. El proyecto subvencionado por el Municipio y Museo del Carmen, es un valioso recuento visual de las 12 colecciones de piezas culturales, patrimoniales, históricas y religiosas que datan desde el siglo XVII al XX. Reliquias, carruajes de presidentes de la República, platería, piezas textiles, pinturas e inmobiliario de épocas de la prehistoria, colonia, independencia y república de Chile, conforman esta muestra interactiva que recoge el arte más fino y lo más valioso de nuestra historia nacional.Un museo, creado en 1956 por el cardenal José María Caro, que hoy tendremos al alcance de nuestras manos en formato interactivo-digital.Puedes adquirirlo en el mismo Museo del Carmen ubicado a un costado del Templo Votivo de Maipú.
























